A menudo recibimos consultas de personas que acaban de empezar a llevar pelo y a las que les preocupa su día a día con una prótesis capilar; se preguntan qué pueden y qué no pueden hacer mientras la llevan. Las dudas más habituales tienen que ver con actividades de alta intensidad, como el ejercicio o el paracaidismo, además de con mojar la prótesis al ducharse o al nadar. Ten por seguro que esa inquietud y esas dudas sobre la sujeción de tu prótesis son totalmente normales.
La buena noticia es que, cuando empieces a llevar pelo, seguirás pudiendo hacer la mayoría —si no todas— de las cosas que disfrutabas haciendo antes. A medida que te acostumbres a vivir con una prótesis capilar, tus miedos se disiparán y aprenderás exactamente qué puede soportar tu prótesis y cuáles son sus limitaciones.
Las preguntas más frecuentes
Es normal que quienes empiezan a llevar pelo tengan dudas e inquietudes sobre si la prótesis capilar aguantará bien sujeta durante las actividades del día a día. Sinceramente, si las prótesis capilares no se mantuvieran fijas en una excursión a un parque de atracciones o en un entrenamiento por la mañana, nadie llevaría pelo. A medida que convivas con tu prótesis capilar, empezarás a confiar en que se va a mantener en su sitio y entenderás mejor cuándo tienes que ir con más cuidado.
Por este motivo, cada día recibimos muchas preguntas sobre lo que se puede y no se puede hacer con una prótesis capilar. Estas son las dudas más habituales:
- Natación: sí, puedes nadar perfectamente con tu prótesis. Eso sí, el agua salada y el cloro son muy agresivos, así que conviene tomar las medidas adecuadas para proteger el pelo de posibles daños antes de meterte en el agua.
- Gimnasio: si entrenas de forma intensa todos los días, el sudor abundante hará que la fijación se degrade más rápido, lo que solo significa que tendrás que volver a colocarla con más frecuencia. Sin embargo, si entrenas de vez en cuando o no sudas mucho, lo más probable es que no notes una diferencia significativa en la duración de la fijación.
- Ducha: sí, ¡puedes ducharte! Ten en cuenta que no debes mojar la prótesis durante las 24 horas siguientes a su colocación y sigue las recomendaciones para lavar el pelo con champú.
- Sexo: si tu prótesis está bien fijada, no tienes de qué preocuparte. Eso sí, puede que quieras decirle a tu pareja que prefieres que no te tire del pelo, por si acaso.
- Montañas rusas y paracaidismo: con una colocación correcta y una fijación fuerte, volar por el aire a gran velocidad no supone ningún problema.
- Gorros y cascos: los gorros generan fricción, lo que puede provocar roturas y que el pelo se caiga antes de tiempo. Los gorros de lana y los cascos de obra suelen ser los más dañinos, pero hay algunos gorros que no causan tanta fricción. Lee nuestro artículo para saber cómo reducir este problema.
Qué debes tener en cuenta
Aunque son muy pocas las cosas que no puedes hacer con una prótesis capilar, conviene saber que algunas pueden suponer una limitación.
Método y duración de la fijación
El método de fijación determina en gran medida tus limitaciones. Si utilizas un pegamento de uso diario o clips, lo mejor es evitar las actividades que sometan tu pelo a un trato brusco, como tirarte de cabeza a la piscina o subirte a una montaña rusa a gran velocidad. Los pegamentos fuertes con una sujeción de larga duración te ofrecen mucha más seguridad. Habrá muy pocas cosas que no puedas hacer.
Aumento de la temperatura corporal
Un entrenamiento intenso, estar sentado al aire libre en un día de calor o tomar una sauna son actividades que elevan la temperatura corporal. Cuando tu temperatura corporal sube, la fijación empieza a reblandecerse y la prótesis capilar comienza a aflojarse. Esto no significa que no puedas estar fuera un día de calor, pero sí que, cuando haga mucho calor, podrías quitarte la prótesis con relativa facilidad, sobre todo si la fijación es nueva y tiene menos de 48 horas. Solo tienes que ir con cuidado y usar tu sentido común.
Agua con cloro y agua salada
Como ya hemos comentado, tanto el cloro como el agua salada dañan mucho el pelo en sí. Pueden provocar fácilmente sequedad, apelmazamiento, enredos y roturas. Eso no significa que no puedas ir a nadar con tu prótesis, solo que tienes que tener cuidado y proteger el pelo antes de bañarte.
Oxidación
Cuando pasas mucho tiempo al aire libre, los rayos UV del sol pueden hacer que el pelo de tu prótesis adquiera un tono cálido y rojizo. Este proceso se llama oxidación y daña tu pelo. Por supuesto, ¡eso no significa que no puedas salir a la calle! Asegúrate siempre de usar un producto con protección UV en el pelo y, si vas a estar al aire libre durante un periodo prolongado, plantéate llevar un sombrero, un pañuelo o un bandana.
En resumen
Lo más importante es entender que tu vida no cambiará drásticamente cuando empieces a llevar pelo. El objetivo de una prótesis capilar es darte la confianza para hacer todo lo que quieras hacer.
No dejes que te asuste ninguna de las limitaciones que hemos comentado aquí. Siempre que uses el sentido común y sigas las recomendaciones para cuidar tu pelo, llevar pelo será una experiencia positiva y gratificante que aportará plenitud a tu vida.